‘Twin Peaks’: David Lynch regresa al pueblo que marcó su vida

DIEGO G. MORENO

  • Este lunes se emite en Movistar + el primer capítulo de la nueva temporada.
  • Lynch se encarga de estos últimos 18 episodios, con nuevos actores y sorpresas.
  • El autor ha declarado que no va a dirigir más películas

'Twin Peaks'

Esta madrugada se han emitido en el canal de Movistar + Series Xtra los dos primeros capítulos de la nueva temporada de Twin Peaks, 25 años después del final de sus anteriores episodios. Esta noche se volverán a emitir (22.10 h), y con el tercero y el cuarto ya disponibles bajo demanda, podremos comprobar cómo avanza esta ficción contemporánea que marcó un antes y un después en la manera de contar historias en la pequeña pantalla.

Todo gracias a David Lynch, creador omnipotente de la serie, que vuelve a tomar las riendas en sus últimos 18 episodios. Repasamos en este reportaje anécdotas, curiosidades o referencias de otros directores y actores acerca de esta enigmática serie de culto.

El origen

Corría el mes de noviembre de 1990 cuando los grandes periódicos españoles comenzaron a contar la noticia sobre el misterioso asesinato de una desconocida, Laura Palmer. Era uno de los primeros anuncios de Twin Peaks en nuestro país gracias a la cadena Telecinco. Por sorprendente que pueda parecer ahora, la televisión compró los derechos de la ficción en una arriesgada apuesta.

Pero la serie corrió de boca en boca y, poco tiempo después, la mitad de los espectadores (el capítulo piloto tuvo un share de más del 57,6%) seguía las andanzas del agente especial del FBI Dale Cooper. Los capítulos durarían solo un año, pero la cadena repuso durante casi una década las temporadas, alargando y engrandeciendo el mito de esta ficción. La cuestión sobre quién era el asesino de Palmer acabó diluyéndose para centrarse en los protagonistas.

Así se ideó

Tras su cuarta película, Terciopelo azul (1986), David Lynch había conseguido conquistar al gran público y conectar con audiencias masivas que se enamoraron del extraño y para nada habitual universo de la filmografía del director estadounidense.

Pero Lynch quería tener más espacio para poder desarrollar historias y personajes. Esa fue la semilla de la serie. En el reciente libro Regreso a Twin Peaks (Errata naturae), el propio Lynch comenta el reto al que se enfrentaba cuando rodaba el piloto haciendo una creación independiente en la televisión comercial, pero le quita importancia: “No pensamos en ello. Si te limitas a hacer algo que sea diferente, el comienzo siempre será falso”, argumenta.

Sus musas

Para estos nuevos episodios volverá gran parte del reparto original de la serie, entre los que se encuentran Kyle MacLachlan, David Duchovny o el propio Lynch, pero en sus nuevas incorporaciones destacan los nombres de dos de las actrices preferidas del director: Laura Dern y Naomi Watts.

La primera conoce a Lynch desde los 17 años, cuando rodó Terciopelo Azul, y le ha acompañado en Corazón salvaje e Inland Empire. Por su parte, Watts le debe al autor uno de los mejores papeles de su carrera: la inocente aspirante a actriz Betty en Mullholand Drive, por la que consiguió el reconocimiento de la crítica.

La melodía

No se podría entender cada secuencia pensada hasta el milímetro de la obra de Lynch sin la melodía absorbente que consigue hacernos entrar en cada plano. El artífice de esta magia tiene nombre y apellido: el compositor Angelo Badalamenti.

Nacido en Nueva York y de ascendencia italiana, este pianista ya había hecho sus pinitos en el mundo del cine, pero la propuesta del director para elaborar la banda sonora de Terciopelo azul fue su inicio en una relación de amistad que dura tres décadas. Corazón salvaje, Carretera perdida, Mullholand Drive, Una historia verdadera (por la que consiguió la nominación al Globo de Oro) y, por supuesto, las dos primeras temporadas temporadas de Twin Peaks, han sido algunas de las colaboraciones entre David Lynch y el músico.

No ha sido el único trabajo de Badalamenti. En 1992, participó en la composición de algunas de las fanfarrias que sonaron en los Juegos Olímpicos de Barcelona. También vuelve en esta temporada.

Adiós al cine

En una reciente entrevista para un medio australiano, David Lynch ha confirmado lo que muchos ya temían: no volverá a dirigir una película. La razón que esgrime no tiene que ver con una sequía creativa o un dulce retiro. Tiene que ver con la industria.

Lynch ya vivió lo que era otorgar tu creación a las productoras y no estar completamente involucrado en toda la producción de una película con su cinta Dune (1984), considerada por la crítica como una de las peores de su carrera. No quiere volver a enfrentarse al monstruo del marketing y la publicidad que casi arruina su arte.

La apuesta de muchas grandes productoras por las series de televisión y las nuevas plataformas (Netflix, Amazon…) pueden ser la salvación para el realizador, que podría encontrar un nicho perfecto para elaborar su próxima obra audiovisual. Nadie –ni él mismo– sabe lo que el futuro le depara a David Lynch.

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