‘Tú, Yo y mi Avatar’, o cómo ligar sin tener que ponerse guapo

ISRA ÁLVAREZ

  • El nuevo progama de citas de Cuatro elimina el factor del aspecto físico a la hora de conocer a quien puede ser tu enamorado o enamorada.
  • Los concursantes interaccionan a través de una tercera persona, un avatar, controlado a distancia por el pretendiente de turno.
  • Luján Argüelles ayuda a los pretendientes a seleccionar su avatar y hace de consejera y conductora de las diferentes fases del programa.

'Tú, Yo y mi Avatar'

Cualquier estudio (y experiencia personal) nos dirá que el físico es una de las primeras cosas en que nos fijamos al conocer a alguien, más si tenemos alguna aspiración sentimental o sexual. Sin embargo, eso ya se ha paliado en cierta medida con la gente que se conoce, por ejemplo, en un chat o en twitter o cualquier otro medio de Internet donde la imagen no sea lo primigenio.

En Tú, Yo y mi Avatar toman ese conocimiento de dentro a fuera como filosofía y le dan un toque de show imprescindible para la televisión. En este dating (formato de televisión sobre citas) propone eliminar el aspecto físico de la ecuación amorosa.

Así, el programa, que presentará Luján Argüelles y se estrenará el lunes 9 de enero a las 22.40 h en Cuatro, presentará a parejas y dejará que interactúen… con un avatar en medio.

La cosa funciona así: uno de los pretendientes conocerá a su pretendido o pretendida a través de una tercera persona, un avatar, al que podrá dar vida un miembro del equipo del programa, un actor conocido o incluso un familiar del pretendiente, que da instrucciones a su avatar desde una sala llena de monitores, donde ve todo lo que pasa y a través de un micro y unos auriculares. El candidato no juzgará a su pretendiente por su físico, si no por su personalidad.

Pero el avatar será “el complemento a la personalidad del pretendiente”, no necesariamente un clon del mismo. Así, una persona muy hippie podría tener un avatar peripuesto. Lo que sí debe reflejar es la personalidad, el carácter… y obedecer al pretendiente. Si éste le dice al avatar que baile delante del candidato, bailará. Si le dice que salte, saltará. Y deberá repetir todo lo que el pretendiente quiera decir a su pretendido.

Avatar y pretendiente se conocen antes de lanzarse a la piscina y éste último viste a su avatar y le entrena en sus usos y costumbres. Los avatares son actores profesionales que se mimetizan con el personaje que les toque, aunque como decimos, hay “avatares especiales”, por lo que algún pretendiente podría acabar siendo representado por una ‘celebrity’.

Tú, Yo y mi Avatar es un formato genuinamente español, desarrollado por la productora La Competencia, para Cuatro. “Hay una expectación máxima”, explican los responsables de la productora, que esperan exportarlo a otros países. En el pasado festival de televisión MIPTV, en Cannes, Tú, Yo y mi Avatar fue seleccionado entre los 25 formatos más originales, el único en esa lista, que recoge formatos de todo el mundo.

Para la grabación se creó el Complejo de Avatares, una suerte de residencia con diferentes zonas y estancias donde se lleva a cabo la grabación del programa y donde los 30 pretendientes y los 10 candidatos que participarán en el concurso pasan aproximadamente una semana.

Sí, hay más pretendientes que candidatos, pues éste es un formato eliminatorio, en el que los pretendidos o pretendidas irán descartando en diferentes fases a sus pretendientes, hasta que finalmente, candidato y pretendiente se conocen en persona.

Luján Argüelles ayuda a los pretendientes a seleccionar su avatar (mediante una aplicación en la que se introducen diferentes parámetros) y hace de consejera y conductora de las diferentes fases del programa. La asturiana viene acreditada por su experiencia en programas como ¿Quién quiere casarse con mi madre?, Un príncipe para… o ¿Quién quiere casarse con mi hijo?, formatos de dating con buenos resultados en Cuatro.

“El pretendiente tiene que interacturar con el avatar y el avatar con el candidato y ahí se monta un trío, un juego, que da lugar a muchas situaciones muy divertidas“, avanza Argüelles, que además advierte que es un formato “alejado de otros programas que he hecho yo, del tipo ¿Quien quiere…?, no es un programa tróspido, pero tiene un montaje dinámico y rápido y muy divertido”.

Uno de los elementos más novedosos del programa es el “sofá de la compatibilidad“, en el que se sientan candidato y pretendiente para la prueba final, en la que se hacen preguntas tipo “yo nunca”, y que es capaz de hacer más largo o más corto en función de cuánto gusten las respuestas.

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