Saúl Craviotto, ganador de MasterChef: “Me han adjudicado en casa el menú de Navidad”

ISRA ÁLVAREZ

  • El medallista olímpico se ha coronado como el ganador de ‘MasterChef Celebrity 2’ gracias a un menú que impresionó al jurado.
  • “El deporte me ha forjado una personalidad y me ha dado unos valores que he sabido transmitir a la cocina”, asegura Craviotto.

Saúl Craviotto, ganador de MasterChef

El medallista olímpico y policía nacional Saúl Craviotto (Lérida, 1984) se ha coronado como el ganador de MasterChef Celebrity 2 con un menú que llamó ‘Mis Raíces’ (el plato principal era pez rey con ‘pa amb tomàquet’), inspirado en sus dos tierras: Lleida, donde nació, y Asturias, donde reside desde hace 15 años. Un plato que asombró incluso al chef Quique Dacosta y a los miembros del jurado. 

Craviotto creció viendo a su madre cocinar en el restaurante de sus abuelos. Al principio del concurso confesaba no tener demasiados conocimientos culinarios, porque durante muchos años vivió en residencias de deportistas donde le preparaban la comida. Ha sido tres veces campeón del mundo de piragüismo. Consiguió la medalla de oro en Pekín 2008, la plata en Londres 2012 y cerró Río de Janeiro 2016 con una de oro y otra de bronce.

¿Cómo ha sido guardar el secreto de que usted era el ganador?
Ha sido un poco una tortura porque lo sé desde finales de julio e imagínate, todo el mundo preguntando ¿no nos puedes decir nada? Y analizándome para ver qué caras ponía, como reaccionaba… intentando sacar información (risas). La verdad es que si guardo un secreto no lo descubre ni Dios. Los tenía a todos engañados.

¿Y cómo eludía las preguntas?
Les dije que no se había grabado la final y diciendo eso ya me los quitaba de en medio.

Espectacular su cara de sorpresa con los ojos como platos…
Yo no me había visto, pero sí, abrí los ojos como si hubiera visto un fantasma, no me lo esperaba.

¿Cómo lo vieron anoche?
Lo vimos todos juntos, todos los de la edición Menos juan y Edu que no pudieron venir. Nos juntamos en una casa y fue un show, muy divertido.

¿Imponen los hermanos Roca?
Me dio rabia no poder vivir la experiencia de cocinar para ellos, porque es un templo de la cocina, pero eso lo digo ahora, en aquel momento cuando pasé a la final me dije, “un marrón que me quito de en medio”.

 El menú con el que ganó se lo había trabajado…
Lo había hecho once veces antes en mi casa. A dos horas por cada simulacro imagina las horas que eché. Como no fui a Can Roca dediqué ese día a practicar y mi cocina acabó que parecía un laboratorio. Fue muy intenso

¿En eso se parecen la cocina y el piragüismo?
Se puede extrapolar bastante. Se trata de buscar un objetivo, un reto y trabajarlo y pelearlo. Nadie te regala nada, si no estudias, te formas, lees… no consigues el reto. El piragüismo es lo mismo: si quieres ir a unos juegos tienes que entrenar, esforzarte, investigar. El deporte me ha forjado una personalidad y me ha dado unos valores que he sabido transmitir a la cocina.

¿Qué ha aprendido en MCC que use en su día a día?
Conocimientos culinarios desde luego. Antes no sabía hacer nada y ahora me arreglo con algunas cosas, como platos de cuchara, arroces… antes no sabía ni hacer un caldo. Y la experiencia televisiva, que ha sido algo nuevo para mí.

Ahora le tocará cocinar a usted en casa siempre…
Claro y lo de hacer el menú de Navidad está adjudicadísimo, todo el mundo cuenta con que lo voy a hacer yo. No pasa nada, porque se me ha despertado la pasión por la cocina.

¿Cómo ha sido el recibimiento en comisaría?
Aún no he podido ir a Gijón, donde tengo a los compañeros, pero ya me han escrito un montón, todos alucinando.

La Policía Nacional se ha volcado con usted…
Sí, la verdad, han visto el programa y desde las redes y desde otros sitios he estado apoyado.

Dentro de poco le vemos en ‘Ultimate BeastMaster’ ¿cómo ha sido?
La hice antes de MasterChef, en Los Ángeles y es una experiencia brutal. Es un montaje espectacular de pruebas de obstáculos. Va a gustar mucho.

¿Llegó a conocer al productor, Sylvester Stallone?
No, yo pensaba que sí, pero al final no nos cruzamos. Una pena.

¿Se ve en la tele trabajando?
No lo sé… Ahora estoy centrado en ir a los Juegos Olímpicos de Tokio y conseguir mi quinta medalla. Ya lo veremos, la vida te va llevando, te van saliendo oportunidades.

¿Cambiaría una medalla olímpica por el trofeo de MasterChef?
Puf… no. No me quiero ver en esa tesitura. Para una medalla olímpica entrenas cuatro años y MasterChef es algo diferente, no son equiparables, aunque las dos cosas son muy bonitas. MasterChef me ha permitido donar 75.000 euros a la Fundación Aladina y a la Fundación de Huérfanos de la Policía Nacional.

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