Los vecinos de un pueblo alemán “festejan” un incendio provocado en un albergue de refugiados

EFE

  • Un hotel habilitado para albergar a refugiados en Bautzen quedó seriamente dañado por un fuego que está siendo investigado pero fue presuntamente intencionado.
  • La policía detuvo temporalmente a tres hombres de entre 19 y 20 años por interferir en el trabajo de los bomberos desplazados al lugar de los hechos.
  • Este tipo de ataques están siendo reiterados en Alemania recientemente.

Incendio en un albergue de refugiados

Un hotel habilitado para albergar a refugiados en Bautzen en el este de Alemania quedó seriamente dañado por un incendio presuntamente intencionado, ocurrido la pasada madrugada mientras grupos de vecinos festejaban sin reparos ante el edificio los destrozos provocados por las llamas.

El origen del incendio, desatado pasadas las tres de la madrugada, está por esclarecer y se investiga en todas direcciones, aunque se parte de la base de que fue provocado, indicaron fuentes policiales.

Ante el edificio, un antiguo hotel que ha sido habilitado para albergar a asilados a partir del próximo marzo, se habían apostado grupos de vecinos, muchos de ellos alcoholizados, que según la fuente policial festejaban “de modo inequívoco” lo que ocurría ante sus ojos.

La policía detuvo temporalmente a tres hombres de entre 19 y 20 años por interferir en el trabajo de los bomberos desplazados al lugar.

Varios casos similares en los últimos meses

Los incendios en dependencias destinadas a acoger a refugiados, ya habitadas o en construcción, se han sucedido en los últimos meses, muchos de los cuales de forma provocada supuestamente para impedir la llegada de éstos a la correspondiente población.

El caso más relevante fue, el año pasado, el de un albergue en construcción en Tröglitz, también en el este del país, que quedó destruido, tras meses de protestas neonazis contra la llegada a esa población de refugiados.

El incendio de este sábado sigue al acoso registrado el pasado jueves en la localidad de Clausnitz —en el land de Sajonia como Bautzen—, cuando un centenar de ciudadanos bloquearon durante horas el autocar en que viajaba un grupo de asilados en dirección a su albergue.

El primer ministro de Sajonia, Stanislaw Tillich, de la Unión Cristianodemócrata (CDU) que lidera la canciller Angela Merkel, condenó como “hechos abominables” tanto los incidentes de Bautzen como el acoso a los refugiados de Clausnitz.

Un policía culpa a los refugiados

La policía local de esta población defendió este sábado su proceder, ante las múltiples críticas del estamento político y en las redes sociales imputándole connivencia o ineficacia frente a los alborotadores.

Un portavoz policial responsabilizó parcialmente a los propios refugiados de lo ocurrido y afirmó que algunos de éstos habían hecho gestos provocadores desde el vehículo a los vecinos del lugar.

El autocar con los asilados, un grupo de unas 25 personas que incluía mujeres y niños, se encontró con la calle bloqueada por coches cruzados sobre la calzada, mientras grupos de ciudadanos les insultaban y les increpaban con la frase “Nosotros somos el pueblo”.

La frase es la consigna que, en 1989, se convirtió en emblemática de los ciudadanos germano-orientales que salían a la calle todos los lunes reclamando democracia en la Alemania comunista, pero que ahora se ha apropiado la ultraderecha xenófoba.

Un autobus de refugiados, asaltado

En las imágenes difundidas estos días en las redes sociales se ve a los refugiados atemorizados dentro del autocar, entre escenas de miedo y llantos.

En un vídeo se ve a uno de los agentes tratando con dureza a un menor y, según medios alemanes, se produjeron situaciones tensas y malos tratos en otros casos, incluido el de una mujer. Pasaron varias horas hasta que el grupo de refugiados pudo llegar al albergue de Clausnitz.

La llegada incesante de refugiados a Alemania —unos 1,1 millones recibió el país el año pasado— ha disparado las agresiones a refugiados y ataques contra albergues, ya habitados o en construcción.

Sajonia es un bastión tradicional de la ultraderecha y su capital, Dresde, la ciudad donde nació el movimiento de los Patriotas de Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida).

Fuente:
20 Minutos

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