‘La Casa de Papel’ termina con “la guerra mundial” después de haber revolucionado el género

ISRA ÁLVAREZ

  • La serie de Antena 3 comienza su última tanda de capítulos y promete un final trepidante para esta ficción con aspiraciones de cine.
  • ‘La Casa de Papel’ es la primera serie española cuyo eje argumental gira en torno a un atraco y promedia casi 2,7 millones de espectadores.
  • Úrsula Corberó: “Tuve que rodar con la cámara como si la acabara de parir”.

'La casa de papel'

A veces es más sencillo convencer a un buey cansado para que siga arando que a un directivo de televisión para que haga algo arriesgado. Y a veces el resultado es el mismo: no sale nada productivo. Pero a veces el esfuerzo merece la pena y el riesgo resulta en una producción excepcional de esas que combinan una calidad objetiva con una buena respuesta del público.

Es el caso de La Casa de Papel, el thriller policíaco de Antena 3 que ahora estrena (lunes, 22.40 h) su segunda tanda de capítulos. Nueve episodios que prometen llevar al espectador a un final que uno de sus protagonistas, Pedro Alonso, ha descrito como “la guerra mundial, una de las cosas más salvajes y temerarias que yo he visto intentar en la tele”.

La Casa de Papel cuenta la historia de un grupo de atracadores de procedencias dispares a los que lidera un genio al que llaman El Profesor. Él ha diseñado un plan para entrar en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre y para estar allí durante once días, tiempo en el que imprimirán 2.400 millones de euros. Los sesenta rehenes que harán allí dentro serán su escudo y salvaguarda.

Pero el plan El Profesor, que ha previsto cada paso de la policía y que cuenta con tecnología y armamento como garantías, comienza a torcerse al poco de empezar. Úrsula Corberó da vida a Tokio, una atracadora “vulnerable y muy sentida, que se siente la peor persona del mundo y que necesita protegerse con ese carácter visceral, agresivo y de ira“, según ella misma la describe y que ejerce además de narradora e hilo conductor de la historia.

Corberó explica que el plan de El Profesor se tuerce por el factor humano. “El profesor no tiene en cuenta de que planificar cosas en las que hay seres humanos es complicado, porque lo humano se sobrepone al plan. El problema es que él se y cree y es tan listo que transmite esa seguridad a los demás… y ahí la caga”. Pedro Alonso abre la puerta de la duda y preguntado sobre por qué falla el plan responde: “¿Pero quién ha dicho que falla?”.

La serie ha sido creada por Álex Pina (El barco, Vis a Vis) y ha sido dirigida por Jesús Colmenar, Álex Rodrigo (Vis a Vis), Alejandro Bazzano y Miguel Ángel Vivas (Mar de plástico). Miguel Amoedo se encarga de la dirección de fotografía; mientras que el guión es obra del propio Alex Pina junto con Esther Martínez Lobato, David Barrocal, Pablo Roa, Esther Morales Fernando San Cristóbal, y Javier Gómez Santander.

En lo actoral puede verse el despliegue de emociones de Úrsula Corberó, Itziar Ituño, Álvaro Morte, Paco Tous, Pedro Alonso, Alba Flores, Miguel Herrán, Jaime Lorente, Esther Acebo, Enrique Arce, María Pedraza, Darko Peric, Fran Morcillo o Kity Manver, entre otros.

La Casa de Papel es la primera serie española cuyo eje argumental gira en torno a un atraco, un género y una temática más propias del cine. Por eso es de agradecer que la serie sólo tenga dos temporadas. En sus nueve primeros capítulos esta ficción promedió casi 2,7 millones de espectadores (16,5% de cuota de pantalla). En diferido, la serie tiene una media de 300.000 visionados por episodio.

Con esos datos la tentación de cualquier cadena sería la de ordenar nuevos capítulos, de estirar la historia, algo que a menudo desvirtúa las series. Álvaro Morte, el admirado Profesor, explica que esta narración “no se puede estirar demasiado y eso es de agradecer hoy en día. Es una película larga con final cerrado”, hace ver Morte, que a quienes no hayan visto los primeros capítulos anima a “que se los vean corriendo” en Atresplayer o Netflix. “Me consta que hay gente que se los ha visto enteros en dos días y eso demuestra el nivel de enganche que provoca La casa de Papel”.

Ésta es una serie que tiene un gran componente de acción. Tiros, explosiones, persecuciones… una acción trepidante que ha requerido de un esfuerzo y medidas excepcionales. “Una vez tuve que rodar en una camilla con la cámara puesta como si la acabara de parir. Y de esas hay mil, porque esta serie se sale de todos los tópicos técnicos”, explica Úrsula Corbero. La secunda Paco Tous (Moscú) que asegura que “hay muchas escenas de acción donde se han buscado muchos planos de recurso y tiros de cámara, así que hubo que repetir la acción, que era muy complicada, muchas veces”.

“Es complicado aquí en España que te den la oportunidad de hacer personajes de acción y he intentado aprovecharlo porque sube mucho la adrenalina“, hace ver Úrsula Corberó. La serie se rodó durante ocho meses ininterrumpidos a un ritmo feroz, alternando los exteriores (grabados frente a la sede central del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) por ser un edificio casi idéntico al de la FNMT) con los interiores de la supuesta fábrica de moneda.

La Casa de Papel, premio a la Mejor Ficción Nacional del FesTVal de Vitoria, promete sorprender: “Estos guionistas, que son muy buenos y están muy locos, le dan todavía más pasos de tuerca y nos ponen más cerca del abismo”, asegura Paco Tous.

Así regresa ‘La Casa de Papel’

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La situación de El Profesor se complica a cada paso que da. La policía ha descubierto la casa de campo donde, durante cinco meses, planearon el golpe. La policía científica tiene trabajo para unos días entre huellas y restos de ADN, y especialmente Alberto, el ex marido de Raquel que se va a convertir en una pieza clave para descubrir la identidad de los atracadores.

Pero para que los dos agentes puedan trabajar juntos tendrán que saltarse lo dictado en una sentencia: la orden de alejamiento. Y no es la única mala idea de Raquel, que también junta a su ex con El Profesor. La cosa acabará con los dos enzarzados en una auténtica pelea de gallos. Todo ello obligará a El Profesor a tomar una decisión desesperada.

En el interior de la Fábrica de Moneda los rehenes trabajan afanosos contando y empaquetando billetes con la esperanza de recibir un millón de euros cuando el atraco haya terminado. Es un estado de calma sólo en apariencia, porque los atracadores están nerviosos. El Profesor lleva muchas horas sin contactar con ellos y empiezan a pensar que se han quedado solos.

El hecho de que aparezca en las imágenes de los informativos rodeado de policía en la finca de Toledo no va a tranquilizarles. Al revés, originará un motín que a punto está de costarle la vida a Berlín y que acaba con uno de los atracadores en manos de la policía.

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