Kate del Castillo: “Los narcos resultan cautivadores, se les percibe como Robin Hoods”

ISRA ÁLVAREZ

  • La actriz protagoniza ‘Ingobernable’, en la que interpreta a una ficticia primera dama de México, Emilia Urquiza, una mujer fuerte que luchará por su inocencia.
  • Kate del Castillo cuenta con los derechos de la película autobiográfica del narco Chapo Guzmán, al que no quiere “crucificar ni glorificar”, sino “contar su historia”.
  • “Lo primero que les dije cuando me ofrecieron los derechos fue: ¿qué quiere decir?, porque todos sabemos quién es y mentiras no íbamos a decir”, cuenta Castillo.

Kate del Castillo

La actriz Kate del Castillo (Los 33, La Reina del Sur) protagoniza la que es la segunda producción mexicana de Netflix, Ingobernable, en la que interpreta a una ficticia primera dama de México, Emilia Urquiza.

Su personaje tiene grandes planes para mejorar las condiciones de su país a través del compromiso de luchar por la paz. Es una mujer con una personalidad fuerte, convicción e ideas claras que la hacen capaz de cualquier cosa. Pero pronto comienza a perder la fe en su marido, el presidente Diego Nava, que es asesinado, convirtiendo a la primera dama en la principal sospechosa y en una fugitiva luchando por demostrar su inocencia. En la serie también participa el actor español Maxi Iglesias.

“Es un thriller político. Es una crítica total a la corrupción, habla de un México que es maravilloso como país, pero lleno de defectos también, como la corrupción”, explica a 20Minutos Kate del Castillo. “Tratamos temas como los 43 desaparecidos de la Ayotzinapa, algo que nos ha dolido a los mexicanos. Hablamos de muchos temas, sin pretender dar una solución, simplemente mostrando lo que sucede, llamando la atención del Gobierno”.

Durante los 15 episodios de Ingobernable, ya disponible para su visionado en Netflix, se puede ver a Castillo interpretando a “una mujer que ha sido abusada, que tiene un marido abusador y que viene de un terrible trauma anterior. Todo eso acaba haciéndola una mujer fuerte y digna que cuando se decepciona de su marido no puede estar con él y lo deja”, explica Castillo.

La actriz mexicana afincada en Estados Unidos, de donde tiene pasaporte, explica que la serie “está llena de simbolismo feminista”, y hace ver que ella, como actriz, “tiene que cuidar sus personajes para no sexualizarlos, porque es muy fácil que eso suceda”, pone de manifiesto.

Esta serie llega en un momento delicado y convulso para la actriz de 44 años, puesto que mantiene una batalla legal con las autoridades mexicanas por sus contactos con el narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, más conocido como ‘El Chapo’ Guzmán, al que conoció en otoño de 2005, en un encuentro en el que también participó el actor Sean Penn, mientras el narco se hallaba huido de las autoridades.

“No sabíamos lo que iba a suceder. Yo sabía lo que había hecho, pero no que iba a llegar a tener esas consecuencias y yo ya había firmado un contrato con Netflix antes de que eso sucediera”, confiesa la intérprete.

“Van a salir un montón de proyectos sobre el Chapo Guzmán, Netflix me avisó de su proyecto, pero no estaré implicada” (Netflix prepara una serie sobre el narco). Aunque, Kate del Castillo recuerda que ella posee, por un poder entregado por el propio Chapo Guzmán, los derechos de una película sobre su vida. “Ya no tengo relación con el tema” del Chapo, explica, aunque le parece que la de Guzmán Loera fue “una extradición muy rara, muy rápida… pero de ahí no he vuelto a saber nada”.

“Espero acabar pronto mi problema legal para poder seguir con la película”, dice Castillo, que mantiene un tira y afloja con las autoridades mexicanas, que pretendían investigar si tuvo algún tipo de trato financiero con el narco, algo a lo que la actriz se ha negado y que ha impedido que Kate del Castillo pise México en los últimos meses.

De hecho, todas sus escenas de la serie Ingobernable se rodaron en Estados Unidos. “Fue un reto que grabar mis escenas en Estados Unidos… fue fuerte y eso supuso una comunión y un apoyo increíble del resto de actores, que tenían que ir y venir y por eso voy a estar agradecida siempre, incluso a Netflix, que podría haber cambiado de actriz, que era lo más fácil”, recuerda.

¿Qué tienen los narcos que los une al cine?

“Hay una fascinación sobre ese mundo. Será porque lo hemos vivido mucho en México. Creo que La reina del Sur tuvo mucho que ver porque fue la primera narcoserie. No podemos hacer oídos sordos a algo que nos rige desgraciadamente en México. En Ingobernable hay muchos otros temas, pero el del narcotráfico también aparece”, explica Castillo.

 Sobre el porqué del boom de series y películas sobre este tipo de personajes, por ejemplo Narcos, también de Netflix, interpreta que “los narcotraficantes de alguna manera resultan charming (encantadores, cautivadores) y se les percibe como Robin Hoods, así se veía a Pablo Escobar, aunque acabó convirtiéndose en un terrorista. El Chapo es una cosa diferente, es un narcotraficante, lo que quieras, pero le ven como un benefactor”, hace ver.

La actriz quiere sin embargo dejar claro que en su película no quiere “crucificarlo ni glorificarlo, se trata de contar la historia de cómo llegó hasta donde está, lo que es una historia fascinante. Mientras digas la verdad estás bien de los dos lados, aunque siempre vayas a molestar a la gente”, avanza y asegura que “lo primero que les dije cuando me ofrecieron los derechos fue: ‘a ver qué quiere decir el señor en su película’, porque todos sabemos quién es y mentiras no íbamos a decir“.

Rompiendo moldes y haciendo reivindicaciones

“Netflix está rompiendo con todos los esquemas. Nosotros estamos en 190 países a la vez. Además, los americanos están muy interesados en estas producciones, están aprendiendo a leer subtítulos“, hace ver la actriz, que destaca el interés que mostró la prensa estadounidense cuando Ingobernable se presentó en EE UU. “Yo crecí viendo cosas y leyendo subtítulos porque siempre nos llegaban las cosas de Estados Unidos y ahora vamos con nuestro propio idioma a enseñar lo que hacemos en diferentes países”, pone en valor la mexicana.

Lo que está pasando entre Estados Unidos y México, con los planes del presidente Donald Trump de construir un muro fronterizo, hace que Kate del Castillo esté “triste, frustrada, con miedo, con incertidumbre…”. La actriz tiene pasaporte estadounidense, pero no se siente “representada por este señor, Trump, como no me siento representado por el presidente de México”.

“Lo del muro es una cachetada, escupirnos a la cara. Como dice el Papa Francisco, hay que tender puentes, no muros”, dice Castillo, que reconoce que mojarse hablando de política es “un poco temeridad y un poco acto de valor”.

“Yo desde chiquita he sido rebelde, no me gustaba callarme las cosas. Cuando dejé mi país, dejando atrás mucho que perder, y normalmente alguien se va cuando no tiene nada perder, empecé a entenderme, a decir ‘no quiero callarme nada’ y así lo he hecho. No  sé si es bueno, pero sé que no es malo. Vivimos en una época en la que no debemos callar, en la que es casi una obligación hablar, sobre todo si tienes un nombre, seguidores… tienes que levantar la voz para andar”, sentencia la intérprete.





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