El atentado en Estambul espanta al visitante extranjero y dirige a más turistas hacia España

YOLANDA MARÍN

  • Los numerosos atentados -siete en 2016 y 200 muertos en el último año- afectan cada vez más a esta industria que es la segunda fuente de ingresos de Turquía.
  • El sector turístico en España, beneficiado por el desvío de turistas extranjeros de países del Mediterráneo, se enfrenta ahora a la alta ocupación. 
  • Egipto, Túnez y Turquía perdieron 870.000 turistas extranjeros en enero y febrero de 2016; España ganó casi 800.000 en el mismo periodo.

Un policía en el aeropuerto de Estambul

El atentado que ha golpeado el aeropuerto Ataturk de Estambul el pasado martes, con al menos 41 muertos y 239 heridos,  sigue acentuando el aislamiento turístico progresivo que vive el país otomano por el recrudecimiento del terrorismo y que se replica en otros países vecinos del  Mediterráneo como Túnez o Egipto. Un efecto que está convirtiendo a España en la alternativa del Mediterráneo para miles de turistas extranjeros.

La “extensión de la inestabilidad geopolítica hacía Turquía” hizo que entre enero y febrero de 2016 el sector turístico español sumara 799.900 visitantes, el 12,5% interanual”, según un informe de Exceltur.

Por contra, en el mismo periodo, la suma de Egipto, Túnez y Turquía perdió 870.000 turistas extranjeros (-19% interanual). Este dato negativo viene aumentando desde que comenzara la Primavera Árabe en 2011, y se ha visto impulsado por otras situaciones contextuales como la guerra de Siria, el boicot de Turquía a Rusia, o el recrudecimiento del terrorismo, explica Rafael Gallego, presidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV).

“El crecimiento del mercado francés en España tiene que ver con que su destino era Túnez.  El alemán, británico o italiano con Egipto y Turquía. Y el ruso con el bloqueo turco”, indica el presidente de la CEAV.

“Cuando suceden este tipo de tragedias, el turista que viaja a Turquía, que compite directamente por el sol y playa, viene a nuestros destinos. La desgracia de Estambul seguirá provocando el desvío de tráfico de turistas extranjeros”, opina Gallego. No obstante, y dado que estamos al inicio del verano, “habrá que ver si podemos alojarlos en España. La ocupación ya es muy alta“.

Ese alto nivel de ocupación en los hoteles españoles se refleja en los últimos datos facilitados por el INE: el número de turistas que arribaron al país durante los meses de marzo y abril ascendió a 10,9 millones de personas, lo que supone un incremento del 13,4% respecto de estos mismos dos meses del año pasado.

Una herida abierta difícil de cerrar para Turquía

En tanto, Turquía sigue sumergido y ahondando en su ‘annus horribilis’ turístico por el terrorismo. El pasado mayo se registró la peor caída de turistas extranjeros de los últimos 22 años, el 35%, según el ministerio de Turismo local.

Aunque aún es pronto para valorar el impacto, “este atentado viene a llover sobre mojado en Turquía y va tener muchos problemas para recuperarse a corto plazo”, indica el presidente de la CEAV.

La tendencia cuando hay un atentado puntual es que “las cancelaciones afecten en los 20 días posteriores”, “en el caso del mercado español ya ha caído completamente, no está siendo un destino  elegido por los turistas españoles”, agrega.

Además, hay que tener en cuenta que los ataques suicidas del martes golpean a uno de los aeropuertos más importantes para los viajes con destino Asia, subraya Gallego.

 

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