Álvaro de Marichalar pide 30.000 euros a la periodista que narró su viaje con él en Blablacar

20MINUTOS.ES

  • La periodista Sabina Urraca, que calificó el trayecto de “pesadilla”, ha recibido una citación de un juzgado de Madrid.
  • Deberá asistir a un acto de conciliación el 15 de marzo.
  • Álvaro de Marichalar responde a la escritora.

Álvaro de Marichalar

Álvaro de Marichalar, el excuñado de la infanta Elena, ha denunciado a la periodista y escritora Sabina Urraca por el artículo que publicó en octubre de 2016 en el que narraba cómo fue el viaje que compartió con él en Blabacar y por el que ahora le pide 30.000 euros de indemnización, según informa El Español.

La pieza en cuestión se titulaba Pesadilla en Blabacar y recogía las anécdotas del viaje de Logroño a Madrid en el que ambos coincidieron. Frases como “se repantingó en el asiento trasero y empezó una sucesión interminable de llamadas de negocios en distintos idiomas (…) Aló, Sandrine. Je suis Álvaro de Marichalar” acapararon la atención de las redes sociales en octubre.

Tanto, que el aludido terminó respondiendo en una carta que recogió el diario La Vanguardia: “¡Enhorabuena! Supongo que ganarás algún vil dinero con todo esto a cambio de asesinar mi realidad y robarme la reputación tan rápida y fácilmente”, se defendía. Para él, el viaje había sido bien distinto: “Fue un viaje estupendo de cuatro personas en el que todos estuvimos encantados hablando de mil cosas”.

Meses después de aquel incidente mediático, la escritora Sabina Urraca ha recibido una citación del juzgado número 7 de Madrid para el próximo 15 de marzo. “Tenía ya olvidado el tema por completo porque la noticia la publiqué en octubre, pero hace unos días me ha llegado a mi domicilio por correo una citación del juzgado en la que este señor me pide 30.000 euros por calumnias y no sé cuantas cosas más. No sé de dónde se cree que voy a sacar yo ese dinero”, setencia a El Español.

Los hechos se remontan a octubre, con la publicación de la noticia de Urraca, a través de la que describía el comportamiento de éste en el coche. “Empezó a flotar una incomodidad extraña, pero sólo para los tres plebeyos (…) El conductor le indicó que se pusiese el cinturón de seguridad. Y él, con todo su morro rebozado en sangre azul, espetó ‘Yo no me pongo cinturón'”.

La réplica llegó en forma de carte mediante un medio de comunicación: “Lo que siento es que hayas hecho tanto daño a las personas que conocen mi realidad y que me han mandado mensajes de indignación durante todo el día (…) A mí ya no me duelen las balas como las tuyas. No tengo miedo de ti; lo siento por ti”, respondió Marichalar.





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