Aitor Luna: “Espero estar a la altura de lo que se imaginó de Arnau” en ‘La Catedral del Mar’

ISRA ÁLVAREZ

  • La serie se ha estrenado este fin de semana en Vitoria, donde Aitor Luna y el director de la serie, Jordi Frades mostraron su emoción por el resultado de su trabajo.
  • ‘La catedral del mar’, de Antena 3, es una historia medieval de intriga, amor y violencia basada en la novela homónima de Ildefonso Falcones.

Aitor Luna

El actor Aitor Luna interpreta a Arnau Estanyol en La Catedral del Mar, la adaptación para televisión de la novela de Ildefonso Falcones de Atresmedia Televisión para el prime time de Antena 3 (aún sin fecha de estreno).

Su personaje es un hombre que a lo largo de su vida conocerá la pobreza, el trabajo duro y el dolor, pero acabará por convertirse en un hombre muy rico e influyente y ligado a la construcción del gran templo que los humildes bastaixos levantaron en Barcelona.

La serie se ha estrenado este fin de semana en Vitoria, donde Aitor Luna y el director de la serie, Jordi Frades mostraron su emoción, lágrimas incluidas, por el resultado de su trabajo.

¿Por qué esa emoción en la presentación?
El propio drama de los personajes ya nos suponía lloreras antes de empezar a rodar por cómo Jordi Frades nos los contaba, porque se emocionaba. Y después de tanto trabajo como ha costado y ahora ver que la cosa funciona, pues oye… emociona.

Les suponía a los actores más desapego por los papeles…
Al final no puedes evitar verte sumergido en la emoción. Depende de cómo trabaje cada uno, pero en mi caso entro lo más que puedo en la emoción, siempre tanto como lo permiten los ritmos de rodaje.

Leer el libro además del guión, ¿suma o resta?
Yo creo que siempre suma. Vas a contar una historia que está escrita, que menos que leerte la original.

¿Lee opiniones sobre su trabajo?
No. Tampoco aporta nada, además de sufrimiento y ralladuras y bastantes tenemos ya. Además, lo que tienen las redes es que antes al tonto del pueblo solo le sufrían en su pueblo, pero ahora el tonto del pueblo te puedo montar un boicot en redes sociales y liártela parda.

Le hemos visto cargando grandes piedras en la serie… ¿eran atrezo?
Sí, pero pesaban un poco, como quince kilos, así que no eran tampoco cartón piedra.

¿Cómo ha sido el trabajo físico? ¿Alguna anécdota?
Hay una escena de batalla naval que se hizo en un barco situado junto al plató y el día antes me dio un tirón enorme en el cuello. Así que llegué que no podía ni mover el cuello y agáchate, coge la ballesta… (risas).

El tiempo de parón entre el rodaje y el estreno, ¿le afecta?
Sí, porque el trabajo se para. Prácticamente queda esperar. Afortunadamente me han salido películas. Cuando hice Alatriste estuve casi dos años sin trabajar, hice apenas dos películas mientras esperaba el estreno.

Le ha puesto cara a un personaje que mucha gente se había imaginado…
Como me pasó en Alatriste. Aporta un poco de presión, porque son muchas imaginaciones que hay que poner en común. Espero estar a la altura de la imaginación de la mayoría.

¿Qué ha sido diferente en esta serie?
Ha sido muy interesante por ejemplo que ha sido casi el 80% se ha rodado en exteriores y eso se agradece frente a estar todos los días metido en un plató.

Netflix se ha hecho los derechos de emisión internacional, ¿piensa en la proyección que le dará?
No demasiado, la verdad.

Las nuevas plataformas son una oportunidad, ¿no?
Sí, porque se reparte un poco más las opciones de trabajar. Depender sólo de dos cadenas es complicado, imagina que te vetan en una… o en las dos (risas). Ahora tienes más opciones a la hora de tocar puertas.

¿Cómo fue su periplo por Estados Unidos?
Me fui con visado de estudiante y me lo dieron para cinco años. En Nueva York me matriculé en una escuela de interpretación. Pero esa ciudad no vale para aprender inglés porque puedes sobrevivir con el castellano. Y la escuela era un poco para turistas, así que la dejé al mes y me quitaron el visado. Me fui a Punta Cana cinco días y regresé con un visado de turista.

La profesión de actor pasa por un momento complicado ¿no?
Sí, se está peleando en el Congreso el Estatuto del Artista, para que no nos puteen más de lo que estamos ya. Pretenden que sean los actores los que paguen a los representantes. Yo soy un trabajador libre, no soy una empresa, ni autónomo. Bastante mal está la situación a nivel económico para los actores como para empeorarlo más.

¿Hay una inquina intencionada de las instituciones del Gobierno contra el mundo actoral?
Hay una equis puesta en negro sobre nosotros, espero que se vaya borrando poco a poco.

Porque además la profesión de actor es peculiar en muchos aspectos…
Sí, queremos que la declaración se haga cada tres años, por ejemplo. Además, no hay nada que remedie que dejes de trabajar llegado a una edad. Hay pocos papeles para gente mayor, entonces los últimos quince años de tu vida laboral, que puedes no haber trabajado, aunque lo hayas hecho antes toda la vida, ¿qué haces?

¿Les preocupa que se relacione la serie con la actual situación política en Cataluña?
No, porque no roza para nada el tema catalán.

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